Premios del Jurado
Largometraje de Ficción
Retratos en un mar de mentiras
(Dir. Carlos Gaviria, Drama, Colombia, 2010)
Cortometraje de Ficción
Lupano Leyva
(Dir. Felipe Gómez, Drama Surrealista, México, 2009)
Largometraje Documental
Avenida Brasilia Formosa
(Dir. Gabriel Mascaro, Documental Experimental, Brasil, 2010)
Cortometraje Documental
Si seguimos vivos
(Dir. Juliana Fanjul Espinoza, Documental, México/Cuba, 2010)
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Noche de apertura: Marimbas del infierno (2010, 73 min.)
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Como expresó su director, la intención de este filme es la de presentar la realidad de un país en el que resulta difícil vivir del arte. De ahí que Hernández Cordón haya decidido contar las peripecias de un marimbero y un metalero que se conectan a través a un joven ‘huele-pega’ para formar una banda que combinaría la música tradicional con los sonidos electrónicos del rock pesado. A pesar de que la historia se desarrolla en un contexto muy local, el encuentro de estos tres personajes bien podría suceder en cualquier otro país de América Latina. De esta manera, Marimbas del infierno es fiel al intento de Melindrosa Films de "desarrollar historias particulares y sencillas que puedan ser universales".
Además del guion y el trabajo actoral, cabe destacar la fotografía de María Secco. Los encuadres que irrespetan la ley de tercios y las composiciones--geométricas, arriesgadas y asimétricas--en las que destacan vivos colores nos dan una visión alternativa de la Guatemala de brochure de viajes.
Noche de clausura: La vida de los peces (2010)
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Después de diez años, Martín regresa brevemente a Santiago para resolver unos asuntos familiares. La noche antes de su partida asiste al cumpleaños de uno de sus viejos amigos. La película empieza cuando Martín se despide y excusa por no poder quedarse más tiempo ya que debe prepararse para su vuelo de regreso a Europa. El conflicto surge cuando uno de ellos le avisa que Beatriz—su antigua novia—llegará al festejo. Martín duda. Se entretiene interactuando con otros personajes mientras decide irse o esperar a que llegue. A partir de este giro, nos convertimos en testigos de los intentos de Martín por acercarse a quien fue el verdadero amor de su vida, de confundirse entre los invitados, de perseguirla y casi espiarla hasta lograr hablar con ella, de quien sólo sabe (y sabemos) que ha formado una familia.
Las conversaciones más importantes entre Beatriz y Martín suceden en una de las habitaciones de la casa. Mientras los personajes giran alrededor de una enorme pecera ubicada en el centro de la pieza, la cámara juega con su ubicación; en ocasiones ellos observan a los peces mientras se ponen al tanto de sus vidas, en otras, aparecen detrás como si estuvieran atrapados entre las paredes de cristal. Este trabajo visual, en particular la composición de luces y colores, deja en claro que estamos frente a una gran acuario de cuyos límites los personajes no pueden escapar. Al igual que los peces, Beatriz y Martín deambulan por la casa sin saber exactamente qué quieren, sin decidirse, sin pedirse perdón. A pesar de que algunos diálogos adolecen de artificialidad, el miedo de enfrentarse al pasado resulta verosímil. Igual de plausibles son también la nostalgia que siente Martín por sus amigos, su patria y por lo que pudo haber sido.
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Según la carta de bienvenida al festival, la importancia de las películas expuestas radica en su “excelencia artística y su falta de conformismo” a la hora de presentar las realidades de Iberoamérica y el mundo latino e indígena del continente. En este sentido, considero que el trabajo que viene realizando el equipo de Cine Las Américas desde 1998 es digno de admiración. Agradezco el riesgo tomado por los organizadores a la hora de escoger trabajos que representan voces, habilidades, temáticas y estéticas diferentes. No obstante, considero que es hora de enfocar parte de estos esfuerzos en atraer a un público igual de diverso. Aunque las noches de apertura y clausura tuvieron casa llena, el resto de películas a las que asistí contó con un promedio de diez personas—casi siempre las mismas, muchas de ellas conectadas de alguna forma con la organización del Festival. La próxima vez que charle con Eugenio del Bosque me gustaría preguntarle, ¿cómo hacer para que más público se interese por el cine, en particular por el extranjero?
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